PALABRAS ALENTADORAS – Proverbios 18:21

Proverbios 18:21 dice, El que ama la lengua comerá de sus frutos. Ella tiene poder sobre la vida y la muerte.

Todas sabemos cuan refrescante es escuchar palabras de vida, de esperanza, y de aliento. Ellas pueden ayudar a nuestro rendimiento, y cambiar nuestras actitudes. La palabra adecuada… en el momento adecuado… puede darnos un vigor renovado para una tarea. ¡Y TAMBIÉN NOS PUEDE DESAFIAR A MEJORAR!

Proverbios 25:11 dice, Manzana de oro con adornos de plata: ¡eso es la palabra dicha cuando conviene! Se ha dicho que un cumplido es la luz del sol… verbalmente. Gerardo Frost dijo, Nosotros florecemos cuando recibimos un elogio. Así como las flores bajo el sol y el rocío, nosotros también nos abrimos, florecemos y crecemos.

Mark Twain dijo una vez, “Yo puedo seguir adelante – COMO POR DOS MESES -- con un solo elogio. Por eso Tesalonicenses 5:11 dice, Por lo tanto, anímense y edifíquense unos a otros.

PAUSA

Hace poco leí una historia acerca de una “maestra de escuela” que les pidió a sus alumnos… QUE ESCRIBIERAN LA COSA MÁS BONITA QUE PODRÍAN PENSAR O DECIR ACERCA DE CADA UNO DE LOS OTROS ALUMNOS EN SU CLASE.

La maestra recopiló las listas, y se las dio a los alumnos con los comentarios QUE CADA UNO DE LOS ESTUDIANTES HABÍA ESCRITO ACERCA DE ELLOS. ¡MUCHOS SE QUEDARON HASTA SORPRENDIDOS! Todos sonreían a lo que las leían.

Años después, Marcos, uno de los alumnos, murió en la guerra de Vietnam. Su maestra, y muchos de sus antiguos compañeros de clase, asistieron al funeral. El papá de Marcos tenía la billetera de su hijo en la mano.

Él cuidadosamente sacó un pedazo de papel “bien desgastado” de la billetera, y les dijo, “Estoy seguro que pueden reconocer este papel”. ¡ERA LA MISMA LISTA QUE MARCOS HABÍA RECIBIDO EN SU CLASE! Carlos sonrió tímidamente, y dijo, “Yo todavía tengo mi lista. Está en el cajón de mi escritorio”.

Marisa dijo, “La mía está en mi diario”. Victoria abrió su cartera y le mostró al grupo el papel ya medio amarillento con su lista. “Yo lo llevo conmigo todo el tiempo. Me parece que todos hemos guardado nuestras listas”. Esto pareciera ser poca cosa… ¡PERO NO! Hablarle palabras bondadosas a otra persona… ¡ES MUY IMPORTANTE!

Esta historia nos recuerda que todas anhelamos escuchar palabras bondadosas y alentadoras. Son como semillas que calan hondo, y cambian nuestras vidas para bien. SEGÚN LAS ESCRITURAS… ¡LAS PALABRAS QUE DECIMOS TIENEN PODER! Pueden matar o nutrir vidas, pueden herir o sanar, o hasta pueden moldear nuestro futuro.

Las palabras que resuenan en nuestras mentes y en nuestras lenguas tienen consecuencias mayores. Si estamos llenas de dudas, miedos, remordimientos, descontento, amarguras, crítica, o desesperanza – NUESTRAS CIRCUNSTANCIAS EXTERNAS Y NUESTRAS RELACIONES -- se alinearán con lo que decimos y con lo que esperamos.

Y si estamos llenas de gratitud, de palabras de aliento y bendición, de adoración, contentamiento y fe… ¡LO MISMO ES VERDAD! Nuestras vidas externas tienden a encajar con nuestras vidas internas. ¡NOSOTRAS MOLDEAMOS NUESTRO AMBIENTE!

¡ESTO ES LO OPUESTO A LO QUE MUCHAS DE NOSOTRAS CREEMOS! Tendemos a asumir que nuestras vidas externas ‘SON LAS QUE DICTAN’ nuestras emociones internas… ¡Y QUE NOSOTRAS SOMOS VÍCTIMAS DE NUESTRAS CIRCUNSTANCIAS!

Yo me acuerdo que hace años, cuando estaba en la universidad, tuve que tomar el curso de “Como Hablar en Público”. Como tenía mucho miedo de hablar en público, lo fui dejando de lado. Hasta que llegó el momento, EN QUE SI NO TOMABA EL CURSO, no podría graduarme, ni obtener mi licenciatura en Administración de Empresas.

¡ASÍ QUE NO ME QUEDÓ DE OTRA QUE INSCRIBIRME! ֎ ¡Y llegó el primer día de clase! Todos los alumnos estábamos algo nerviosos. ¡Uy! ¡Tener que hablar delante de los otros alumnos… semana tras semana! Y como todo llega, llegó el día en que cada uno de nosotros tenía que hacer una presentación, por primera vez, al grupo.

La profesora nos dijo que cuando cada alumno terminara de hacer su presentación, los otros alumnos debíamos hacer una crítica de su exposición. Así que, el primer alumno se puso de pie e hizo su presentación delante de nosotros. ¡Realmente lo hizo bastante bien! ¡PERO FÍJENSE COMO REACCIONA LA MENTE!

Cuando terminó, todos comenzamos a criticar todo lo que había dicho. ¡Solo buscamos lo malo! Ay, pensé, ¡qué vergüenza tener que pasar por toda esta crítica! ¡El pobre chico estaba a punto de llorar!

Entonces la profesora nos dijo. “¿Que les ha hecho pensar que lo que yo quería es que buscaran “los defectos y las faltas” en la presentación? ¡LO QUE YO QUIERO… ¡ES QUE BUSQUEN LO BUENO! ¡Busquen la forma de alentarse unos a otros. ¡DESDE ESE MOMENTO TODO CAMBIÓ ¡NUESTRA PERSPECTIVA CAMBIÓ!

Comenzamos a ver las cualidades, la habilidad, y la esencia de la presentación de cada alumno. BUSQUEMOS SIEMPRE LAS FORMAS DE ALENTAR… ¡Y NO DE HUMILLAR! Todas las semanas teníamos que presentar un tema distinto. Semana tras semana, nos alentábamos unos a otros con palabras estimulantes.

Al final del semestre, todos nos sentíamos mucho mejor de hablar en público.

Nuestra graduación se llevó a cabo en un restaurante, y cada uno de nosotros tenía que invitar a sus familiares y amigos. Teníamos que presentar, delante de ellos, el tema que habíamos escogido.

Todos hicimos “mucho mejor” de lo que esperábamos, GRACIAS A UNA MAESTRA, que nos enseñó a buscar lo bueno en nuestros compañeros… ¡Y NO LO MALO! Nos enseñó a alentarnos… a estimularnos los unos a los otros ¡ELLA VIO NUESTRO POTENCIAL! ¡Y ÉSTE SOBRESALIÓ!

PAUSA

¿Saben cuáles son las SIETE PALABRAS más importantes que podemos decirle a alguien? “Debo de admitir que cometí un error”. ¿Y cuáles son las CUATRO PALABRAS más importantes? “Hiciste un buen trabajo”. ¿Y las dos palabras más importantes? “Muchas gracias”. ¿Y cuál es la palabra menos importante? ¡YO!

Además, usemos ocasiones especiales para alentar a alguien. Durante una de las “últimas grandes ofensivas de la Primera Guerra Mundial”, el General Eisenhower estaba caminando cerca del Rio Rin, y se encontró con un soldado que parecía estar medio deprimido. Le preguntó, ¿Cómo te sientes, hijo? “Señor, me siento muy nervioso”.

A lo que Eisenhower le contestó, “Tú y yo, somos un buen par, porque yo también estoy nervioso. A lo mejor, si solo caminamos juntos, seremos buenos el uno para el otro”. ¡No hubo sermón! ¡No hubo ninguna orden a que se animara! ¡Ni ningún consejo especial! Solo unas cuantas palabras escogidas le demostraron al soldado que él era importante.

¡DAR ALIENTO Y ESTÍMULO ES UNA DE LAS FUERZAS MÁS PODEROSAS EN LA TIERRA! Si te enteras de algo bueno acerca de una persona… ¡HAZ QUE ESA PERSONA LO SEPA! Elogia a una persona en público cuando otros puedan escuchar.

¡Escribe notitas de apreciación por WhatsApp! … ¡Felicita a una amiga! Esto es agua para un alma sedienta. ¡ES COMO LA LUZ DEL SOL PARA LAS FLORES! Sin importar si son Jóvenes, O NO TAN JÓVENES, la gente florece cuando recibe palabras alentadoras.

Desgraciadamente, muchas veces, no escuchamos palabras alentadoras. Y peor aún, a veces nosotras mismas, no decimos palabras que levantan el ánimo. Decide alentar, por lo menos… A UNA PERSON AL DÍA. Y si has herido a alguien con tu lengua, ve donde él o ella… ¡Y PÍDELE PERDÓN!

¡ASÍ QUE! ¡ALIENTA! ¡ESTIMULA! ¡ANIMA! ¡SÉ BONDADOSA! ¡AMA COMO JESÚS AMA!


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© Fotografía por Nancy Galligan

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