La Mujer del Momento

Ester 2

¡La obra de teatro está al comenzar! ¡Van subir el telón, y los actores y actrices comenzarán la actuación. Pero la persona más importante en esta obra, no está en el escenario. Este es el director, quien dirige al elenco – diciéndoles donde pararse o sentarse, y como y cuando recitar sus líneas.

El director está entre bastidores supervisando y orquestando el montaje, dando las últimas instrucciones, y alentando a los actores. La obra es un éxito, gracias al director, quien ha dirigido cada detalle de la obra.

A pesar de que Dios no es mencionado en el Libro de Ester, Él es la figura clave de la historia. El obra a través de las circunstancias, poniendo todo en orden, para lograr Sus planes. Dios es también el Director de nuestras vidas.

Cuando reflexionamos y miramos hacia atrás, a las diferentes etapas de nuestra vida, podemos ver la huella de la mano de Dios en todo.

EMPECEMOS EN ORACION

Padre, gracias por el privilegio de poder estar en tu Presencia ante el trono de tu gracia. Que maravilloso saber que Tú estás en control de nuestras vidas. Sabemos que tienes un propósito para cada una de nosotras.

Ayúdanos a descubrirlo a través de Tu Palabra, y de las circunstancias que pones ante nosotras. Queremos escuchar tu voz con toda atención, para no perdernos ningún detalle de lo que tienes que decirnos. En el nombre de Jesús.

El título de este mensaje es “La Mujer del Momento,” Y aquí vemos algunas de las cosas que estaban pasando en el palacio del rey.

(I) El Rey Extraña a la Reina; (II) Ester Aparece en la Escena; (III) Ester Aplica para Ser Reina; y (IV) Ester se Convierte en la Reina.

¡ASI QUE VEAMOS PRIMERO QUE…

I. El Rey Extraña a la Reina (Ester 2:1-4)

1 Pasadas estas cosas, sosegada ya la ira del rey Asuero, se acordó de Vasti y de lo que ella había hecho, y de la sentencia contra ella. Este capítulo comienza con “Pasadas estas cosas.” ¿Pasadas que cosas? Después de los banquetes, las borracheras, las orgías… y después de que la reina Vasti fuera destronada en el capítulo uno.

Además, historia universal nos dice que habían pasado cuatro años entre los capítulos “1” y “2.” ¿Qué había pasado durante esos cuatro años? El rey Asuero había invadido Grecia y había sufrido una derrota humillante. Después de su fracaso, regresa a palacio, sintiéndose totalmente deprimido y desalentado.

¡Imagínense a Asuero entrando por el gran portón del palacio, cansado de tanta batalla, y descorazonado por su derrota… anhelando que alguien lo recibiera con los brazos abiertos… alguien que le dijera palabras de aliento.

No las de un sirviente u oficial deseoso de complacer al rey, sino de alguien que realmente se compadeciera de él, y de sus sentimientos. Tal vez, por primera vez, este monarca podía entender lo que era sentir verdadera derrota y soledad.

Con todo lo que había pasado, su furia contra Vasti había desaparecido. Ahora solo se acordaba de su belleza, del calor de sus brazos, y del consuelo de su comprensión. El pobre rey andaba deprimido y sus oficiales estaban preocupados.

(2-4) Y dijeron los criados del rey, sus cortesanos: Busquen para el rey jóvenes vírgenes de buen parecer; 3 y ponga el rey personas en todas las provincias de su reino, que lleven a todas las jóvenes vírgenes de buen parecer a Susa, residencia real, a la casa de las mujeres, al cuidado de Hegai eunuco del rey, guarda de las mujeres, y que les den sus atavíos; 4 y la doncella que agrade a los ojos del rey, reine en lugar de Vasti. Esto agradó a los ojos del rey, y lo hizo así.

Debo de reconocer que este concurso “Miss Persia” no era precisamente un concurso de belleza inocente. Estas chicas eran reclutadas al harem del rey, para hacer con ellas, lo que el rey quisiera.

De acuerdo con los escritos de Flavio Josefo, el historiador judío, había alrededor de 400 mujeres en el harem. Este era un proceso terrible y degradante. Estas chicas eran usadas para satisfacer la lujuria de este rey sensual, arrogante, alcohólico y colérico. Estas mujeres se convertían en sus concubinas.

Las concubinas eran chicas, que venían al matrimonio sin “dote,” y eran entregadas al harem del rey, como prisioneras. Estaban destinadas a vivir el resto de sus vidas en soledad – sin la esperanza de casarse nunca.

Como concubinas continuarían siendo mantenidas, como parte de la casa real, pero probablemente, nunca gozarían de la atención del rey en el futuro. Esta no era una vida feliz.

PAUSA

Como verán, hasta ahora no hemos visto nada espiritual en la corte. Así que salgamos de palacio para ver lo que estaba pasando en la ciudad. La mano de Dios se estaba preparando para ablandar el corazón del rey.

¡ASI QUE! MIENTRAS QUE EL REY EXTRAÑA A SU REINA… VEAMOS COMO

II. Ester Aparece en la Escena (Ester 2:5-7)

5 Había en Susa residencia real un varón judío cuyo nombre era Mardoqueo hijo de Jair, hijo de Simei, hijo de Cis, del linaje de Benjamín; 6 el cual había sido transportado de Jerusalén con los cautivos que fueron llevados con Jeconías rey de Judá, a quien hizo transportar Nabucodonosor rey de Babilonia.

Aquí Mardoqueo es identificado como un judío de Susa. ¿No les parece que hay algo extraño en este cuadro? ¿Qué estaba haciendo un judío en esta tierra lejana? Los judíos pertenecían en Palestina. Mardoqueo no encajaba ahí. Y sin embargo, Dios lo iba a usar en ese lugar.

Hermanas, nosotras no pertenecemos a esta tierra. Estamos aquí de paso. Hemos sido creadas para vivir en el cielo. Pero Dios quiere usarnos en la tierra para ser de bendición, y poder cumplir Sus propósitos.

El tatarabuelo de Mardoqueo había sido deportado de Judá por el rey de Babilonia, Nabucodonosor, y Mardoqueo era ahora la tercera o cuarta generación, que se había criado en Persia y vivía en el capitolio de Susa.

Dios lo había puesto, providencialmente ahí por razones que él ni se imaginaba en esos momentos. Ėl no sabía por qué Dios lo había puesto ahí… como judío… en medio del imperio persa. Dios tenía un propósito para su vida.

Tú tal vez no puedas ver… ni saber… todos los propósitos e intenciones que Dios tiene para tu vida aquí en la tierra. Dios usaa la gente más improbable, y las situaciones más insólitas, para preservar a Su gente. Carlos Spurgeon dice: “No hay un atributo de Dios, más reconfortante para Sus hijos, que la doctrina de Su soberanía divina.”

Tú tal vez te preguntes, ¿Por qué me puso Dios en este matrimonio? ¿Por qué me puso Dios en este trabajo? ¿Por qué me puso Dios en esta comunidad… en este país… en este lugar… en esta circunstancia? No lo sabemos, pero confiamos en la providencia de Dios, que El tiene un propósito por habernos puesto ahí.

(7) Y había criado a Hadasa, es decir, Ester, hija de su tío, porque era huérfana; y la joven era de hermosa figura y de buen parecer. Cuando su padre y su madre murieron, Mardoqueo la adoptó como hija suya.

Hadasa es el nombre judío de Ester, y viene de la palabra mirto –que es un arbusto bien insignificante, que significa “fragancia.” Su nombre persa, Ester, significa estrella. Es una referencia, no solo a la flor del mirto, que tiene forma de estrella, sino a una estrella del cielo. Ester, era indudablemente, una estrella.

Mardoqueo había adoptado a su prima huérfana. Ėl estaba cumpliendo la responsabilidad de un padre por su hija. Ester era probablemente una chiquilla, una adolescente en ese tiempo. Y la Biblia nos dice que era muy bella físicamente. Así es como termina en palacio.

¿De dónde saca Ester toda esa belleza? Dios se la había dado. Esa era parte de la providencia de Dios para su vida.

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Entretejidas a través de esta maravillosa historia, podemos encontrar lecciones eternas: Dios pone a Ester en una posición de realeza para salvar a su gente. ¿Mira a tu alrededor? ¿Cómo te puede usar Dios?

A lo mejor te ha puesto en tu trabajo, o en la universidad, o en tu familia para alcanzar a alguien para Cristo. Se audaz. Comparte tu fe… con amor. Ester escoge decirle “SI” a Dios, y ella se convierte en “La Mujer del Momento.”

En el contexto de la corte real y de los oficiales del imperio medo-persa, Mardoqueo y Ester se deben de haber sentido de lo más insignificantes – sin ningún chance de influenciar al rey -- y mucho menos, a todo el imperio.

En el primer capítulo de este libro, parecía que Asuero tenía todo el poder y toda la influencia en sus manos. El chasquea los dedos, y la reina es desterrada. El vuelve a chasquear sus dedos, y los tragos son servidos. El chasquea los dedos, otra vez, y toda la nación se pone en atención. ¡Él era el que tenía el poder!

Sin embargo, Asuero no se había dado cuenta, que él, al igual que Mardoqueo y Ester, estaba en las manos de Dios, QUE TIENE TODO EL PODER.

Por muy insignificantes que parecieran, Mardoqueo y Ester, tendrían un rol vital en la liberación del pueblo de Dios, y por lo tanto, en la continuación de la nación, a través de la cual, nacería el Mesías.

Su valentía, fe, y devoción les permitirían ser instrumentos en las manos del Dios soberano, quien está obrando siempre para cumplir Sus propósitos en nuestro mundo.

**************************************************************************************Vemos en esta historia un sinfín de posibilidades. Pensemos primero en la ley de probabilidades. Había muy pocas probabilidades de que Ester se convirtiera en reina. Ella era la candidata más inverosímil. Ester era una huérfana desconocida. No era de la raza adecuada, ni tenía la ropa apropiada.

Los representantes del rey van por todo el imperio en busca de a las chicas más bellas para competir en el concurso de belleza, “Miss Persia.” El rey mismo escogería a la reina de su gusto. Ester no tenía sangre real, ni tampoco había ido a una UNIVERSIDAD para reinas.

En realidad, ella no tenía nada que la distinguiera, fuera de que Dios había visto potencial en ella; de la misma forma como Dios ve potencial en ti. Dios quiere que seamos un instrumento dispuesto… que digamos,

“Señor, te entrego mi vida. Te entrego todo lo que soy, y lo que no soy.” Señor, que el mundo vea que eres Tú obrando a través mío.

************************************************************************************RReflexionemos acerca del plan de Dios para esta historia. Ester nace “en un momento en particular” en la historia de la humanidad. Nosotras no decidimos… ni el lugar ni el momento de nuestro nacimiento, ni nuestra nacionalidad. Ester nace para un momento como ese.

Dios la trae al reino para hacer una obra, De la misma forma como Él nos trae a Su reino para hacer una obra. Él nos creó y decretó nuestro nacimiento.

Nos puso en una familia en particular y en un “cierto lugar.” y nos hizo de cierta raza. Él tiene un propósito para todas las situaciones, en las cuales nos pone. Él nos ha puesto en Su reino para un momento como este.

La pregunta es, ¿Aceptarás lo que el Señor quiere que hagas? Confiarás en El, lo suficiente, para decir juntamente con Ester, “¡Si perezco, que perezca!”

¡ASI QUE! EL REY EXTRAÑA A LA REINA… ESTER APARECE EN LA ESCENA, Y AHORA VEAMOS COMO…

III. Ester Aplica para Ser Reina (Ester 2:8-15)

(8-9) Sucedió, pues, que cuando se divulgó el mandamiento y decreto del rey, y habían reunido a muchas doncellas en Susa residencia real, a cargo de Hegai, Ester también fue llevada a la casa del rey, al cuidado de Hegai guarda de las mujeres.

9 Y la doncella agradó a sus ojos, y halló gracia delante de él, por lo que hizo darle prontamente atavíos y alimentos, y le dio también siete doncellas especiales de la casa del rey; y la llevó con sus doncellas a lo mejor de la casa de las mujeres.

No sabemos si Ester es llevada a palacio, voluntariamente, o en contra de su voluntad. Pero basado en todo lo que sabemos de Asuero, y basado en lo que hemos leído en el texto, tal parece que la llevan a la fuerza. El rey tenía poder absoluto, y si ella se negaba o se resistía, hubiera significado la pena de muerte.

Así que, ya sea si ella había ido por su propia voluntad, o había sido forzada, sabemos que Dios, en Su providencia, hace siempre algo bueno de lo malo.

PAUSA

Este era el lugar donde las mujeres tenían a su disposición toda la joyería, el perfume, los cosméticos, y la ropa necesaria para ser atractivas y seductoras físicamente. Aún cuando Ester fuera llevada al harem en, contra su voluntad, ella participaba en todas estas cosas sin querer. Ester nunca demostraba una mala actitud.

Estoy segura que ella sentía que la mano de Dios estaba sobre su situación. Si no, ¿por qué es que ella estaba allí? Sabiendo que no podía decir “NO,” Ester modela una gentileza… un donaire… una elegancia, que hacen que Hegai, el importante oficial del rey, se fijara en ella.

¿Cómo es que Ester se gana el favor de este oficial? ¿Qué hace que esta chica sobresalga? Sabemos que al principio la escogen por su impresionante belleza física. ¡LAS ESCRITURAS NOS LO DICE! ¡Pero pienso que tenía que haber algo más! Ester mostraba una gracia y una elegancia encantadoras.

Ella se gana la estima del oficial, por dos razones: Primero, la mano de Dios estaba sobre su vida. Y segundo, Ester halla gracia en Dios. Esto me recuerda a Daniel, cuando décadas antes, Daniel 1:9 dice, “Y puso Dios a Daniel en gracia y en buena voluntad con el jefe de los eunucos.”

¿De dónde vienen la gracia y la buena voluntad? ¡DE DIOS! Dios es el Rey de reyes. Dios gobierna y anula a todos los reyes del universo. Dios le muestra Su gracia a Daniel, y Dios le muestra Su gracia a Ester, porque Dios tenía un plan que era más grande que Daniel, más grande que el rey de Babilonia, más grande que Ester, y más grande que el rey Asuero.

Dios tenía un plan para cumplir Sus propósitos de redención en este mundo. Daniel era parte de este plan. Ester era también parte de este plan. Dios los pone en palacio y les muestra Su gracia. Ester tenía belleza interior. Era una mujer de dignidad… fortaleza y valentía.

Ester era una chica notable. Su carácter era digno de admiración. Su carácter le gana la gracia y buena voluntad de todos. Tenía un espíritu que atraía...

Proverbios 3:3-4 dice, “Nunca se aparten de ti la misericordia y la verdad; Átalas a tu cuello, Escríbelas en la tabla de tu corazón; 4 Y hallarás gracia y buena opinión ante los ojos de Dios y de los hombres.” Se fiel. Ten un corazón agradable, atrayente y piadoso.

Les puedo asegurar que Ester no halla gracia con Hegai, o con el rey u otros, siendo una mujer caprichosa, quejosa, taciturna, egoísta, controladora, y mañosa. Ese tipo de mujer no halla gracia, ni la buena voluntad de nadie.

Hay mujeres que se encuentran en circunstancias difíciles, como Ester, que se encontraba en el harem de este rey pagano y malvado. Hay mujeres que se encuentran en matrimonios difíciles, en situaciones familiares difíciles, en condiciones laborales difíciles, y hasta en ambientes académicos difíciles.

¡Vivimos en un mundo caído! Y algunas mujeres, por la forma como reaccionan a sus circunstancias, pierden la gracia y buena voluntad de otros. Yo creo que una mujer de Dios puede hallar gracia, en la peor de las circunstancias, si tiene un espíritu atrayente, un corazón devoto, y un carácter piadoso.

Eso es lo que leemos acerca de Daniel en el palacio de Babilonia. Daniel 6:3 dice, “Y tanto se distinguió Daniel por sus extraordinarias cualidades administrativas, que el rey pensó en ponerlo al frente de todo el reino.”

¿Quieres obtener gracia con Dios y otros? Entonces desarrolla un espíritu atrayente, como hace Daniel. Tener un espíritu excelente no significa que nunca terminarás cautiva, como Daniel y Ester. Significa que Dios obrará a través de tu vida para llevar a cabo Sus propósitos, mientras que tú muestras ese espíritu excelente.

Ester no se vuelve como la gente que la rodeaba. Conforme se desenvuelve la historia, ella se vuelve cada vez más piadosa. Había algo en Ester que sobresalía, algo que la hacía cautivadora… algo que era impresionante… digno de admiración y gracia -- que iba más allá de su belleza física.

PAUSA

Les quiero recordar que Dios está siempre obrando en todo lugar, aun en el harem de este rey pagano. ¿Difícil de creer, no? No hay un lugar donde vivas, o trabajes, o sirvas, o tengas que desempeñarte, que sea tan oscuro… tan horrible… que Dios no pueda estar ahí.

Dios está en los lugares más improbables – en tu trabajo, en tu hogar… en tu universidad. Dios puede manifestar Su presencia en todas partes y en cualquier lugar.

(10-11) Ester no declaró cuál era su pueblo ni su parentela, porque Mardoqueo le había mandado que no lo declarase. 11 Y cada día Mardoqueo se paseaba delante del patio de la casa de las mujeres, para saber cómo le iba a Ester, y cómo la trataban.

Este es un pequeño paréntesis, que es digno de notar. Vemos aquí la relación de padre e hija en Mardoqueo y su hija adoptiva Ester. Vemos también como el rol del padre es de instruir, proteger, dirigir, y supervisar la vida de su hija.

La preocupación de Mardoqueo por Ester, no termina una vez que ella ya no vive con él. Él sigue en contacto con ella. Él todavía se sentía responsable de ella. Él la había criado como a su propia hija.

Tu mamá siempre será tu mamá. Tus padres siempre cuidarán de ti. No siempre serán perfectos… A veces no demostrarán su cariño como debieran, pero el derecho del padre o la madre, es de cuidar a sus hijos.

Era el derecho de Mardoqueo de cuidar de Ester. Y ella obedece fielmente a su padre adoptivo. Ella amaba a su Papi Mardoqueo, y era leal a él. Cuan loable es cuando los jóvenes honran a sus padres, y los obedecen, en el Señor.

No sabemos por qué Mardoqueo le dice a Ester, que no mencionara ni a su pueblo ni a su parentela. Sabemos que había un sentimiento antisemita en el reino EN AQUEL DIA, y eso era probablemente, lo más prudente de hacer.

Ester se sometía al consejo que recibía de Mardoqueo. Y continúa obedeciéndolo… aun después de que ella se convirtiera en reina. Ester no le dice a nadie que era judía. ¿Por qué? Porque eso era lo que Mardoqueo le había dicho que hiciera. Nadie podía hacerla romper el pacto que tenía con Mardoqueo.

Todos sabemos que “hay un aire de misterio “EN NOSOTRAS LAS MUJERES,” y que los hombres dicen que somos “IMPOSIBLES DE PREDECIR.”

La habilidad de Ester de contenerse, hacen que ese misterio aumente, especialmente, porque ella se contiene verbalmente. No abre la boca. Ella sabía mucho más de lo que decía.

Ella sabía guardar un secreto. ¡Aprende a guardar confidencias! Especialmente, las confidencias que te hacen tu esposo, tu familia, y tus amigas. Se conocida por guardar secretos. Es parte de tener un carácter de fortaleza y dignidad.

12 Y cuando llegaba el tiempo de cada una de las doncellas para venir al rey Asuero, después de haber estado doce meses conforme a la ley acerca de las mujeres, pues así se cumplía el tiempo de sus atavíos, esto es, seis meses con óleo de mirra y seis meses con perfumes aromáticos y afeites de mujeres,

13 entonces la doncella venía así al rey. Todo lo que ella pedía se le daba, para venir ataviada con ello desde la casa de las mujeres hasta la casa del rey. 14 Ella venía por la tarde, y a la mañana siguiente volvía a la casa segunda de las mujeres, al cargo de Saasgaz eunuco del rey, guarda de las concubinas; no venía más al rey, salvo si el rey la quería y era llamada por nombre.

En este pasaje tendemos a idealizar este concurso de belleza. Muchas hemos escuchado a gente contar chistes o burlarse de las mujeres del harem. No hay nada gracioso, ni divertido, ni romántico acerca de esta escena.

En realidad, las escrituras nos dicen claramente -- que este era un trato muy denigrante de la mujer. Nos muestra la deshumanización de la mujer, algo que es muy típico de las culturas paganas, adonde la luz del evangelio no ha llegado.

Muchas veces escuchamos decir, a los que no son cristianos, que los cristianos humillan a las mujeres poniéndolas en su lugar. Quiero que sepas que no hay nada más censurable y deshumanizante a la mujer, que la forma cómo la mira el hombre mundano.

Hay una gran diferencia entre la opinión, que el cristiano tiene de la mujer, y la opinión que el mundano tiene de la mujer -- entre el trato que le da el cristiano a la mujer, y el trato que el mundano le da a la mujer. Todo esto de la revolución sexual ha causado que las mujeres sean consideradas objetos sexuales -- para ser usadas, y luego, descartadas.

La revolución sexual no ha liberado a las mujeres. Al contrario, esto es algo que las ha convertido en prisioneras. Y es algo que debiera romper nuestros corazones.

¡Ahora bien! ¡Sí! Hay algunos cristianos que maltratan a las mujeres, y al hacerlo, están pecando contra Dios. La visión bíblica es que el hombre debe serle fiel a la mujer -- debe de apreciarla. Debe de amarla y cuidar de ella, como a su propio cuerpo.

En los lugares donde la luz del evangelio ha llegado a este mundo, el rol, la opinión y el tratamiento de la mujer, ha sido elevado.

15 Cuando le llegó a Ester, hija de Abihail tío de Mardoqueo, quien la había tomado por hija, el tiempo de venir al rey, ninguna cosa procuró sino lo que dijo Hegai eunuco del rey, guarda de las mujeres; y ganaba Ester el favor de todos los que la veían.

Ester sobresalía sobre todas las demás. ¿Se estaba moviendo la mano de Dios? ¡Absolutamente! ¡Era la mano de Su providencia divina! Él iba a poner a Ester en el trono al lado del rey, porque si ella no estaba ahí, toda la nación de Israel sería destruida. Y si eso sucedía, Dios estaría violando Su Palabra, lo cual Él jamás hace.

Ester era diferente a las otras mujeres. Ella no sucumbía a las tentaciones alrededor suyo – toda esa superficialidad, egoísmo, seducción, y egocentrismo. Ella exhibía modestia y autenticidad en medio de toda esta extravagancia.

Ester modelaba lo que dice 1 Pedro 3:3-4, “Vuestro atavío no sea el externo de peinados ostentosos, de adornos de oro o de vestidos lujosos, 4 sino el interno, el del corazón, en el incorruptible ornato de un espíritu afable y apacible, que es de grande estima delante de Dios.”

Así es como Ester se hace bella en palacio, diciendo, Estoy metida en una circunstancia miserable, pero por la gracia de Dios, no voy a dejar que esto me convierta en una mujer miserable.”

Piensa en tu situación en el trabajo… en tu matrimonio difícil… o en tus dificultades en la universidad. La pregunta es, ¿Te convertirás como tu medio ambiente… cómo la cultura que te rodea? ¿Comenzarás a hablar vulgaridades y a coquetear como las mujeres del mundo?

O mantendrás tu buen juicio, y dirás, “Yo soy diferente. Yo le pertenezco al Señor.” Ester era judía… no encajaba en el imperio persa. Sin embargo, ella preserva su pureza y su corazón, a pesar de haber sido forzada a una situación atroz.

¿Cómo te comportas tú cuando vas a trabajar, o cuando vas a la universidad? ¿Te estás volviendo como las mujeres que están a tu alrededor? ¿Qué hablan bellacadas y necedades, que son indiscretas e inmorales? ¿O estás conservando un corazón puro, siendo diferente al mundo que te rodea?

¡Y FINALMENTE! DESPUES DE VER QUE EL REY EXTRAÑA A LA REINA, QUE ESTER APARECE EN LA ESCENA, Y QUE APLICA PARA SER REINA, AHORA VEAMOS COMO…

IV. Ester se convierte en Reina (Ester 2:16-17)

16 Fue, pues, Ester llevada al rey Asuero a su casa real en el mes décimo, que es el mes de Tebet, en el año séptimo de su reinado.

17 Y el rey amó a Ester más que a todas las otras mujeres, y halló ella gracia y benevolencia delante de él más que todas las demás vírgenes; y puso la corona real en su cabeza, y la hizo reina en lugar de Vasti.

Cuando el rey ve a Ester, ya no tiene que buscar más. En lo que a él concernía, el concurso había terminado, Ya había encontrado quien reemplazaría a Vasti, y hace a Ester reina de Persia. ¡Ella se convierte en “La Mujer del Momento!”

Este rey había compartido su lecho con las mujeres más bellas del imperio. ¿Por qué Ester no se vuelve un pasatiempo más para el rey? ¿Cómo así se convierte en la ganadora? ¿Sería su buena suerte? ¡NO LO CREO! Había sido elegida por la providencia de Dios.

Lo que sucede en tu vida no está desconectado del plan eterno de redención de Dios. Las cosas que están pasando en tu vida, en este momento, pueden tener ramificaciones e implicaciones hasta muchos siglos después.

Tú no sabes la clase de cuadro que Dios está pintando, ni la clase de tapiz que Dios está hilando, ni cómo tu vida puede ser parte de él. Tú no sabes “por qué Dios “está haciendo lo que está haciendo” en tu vida. PERO DIOS LO SABE.

Así que busca evidencias de la providencia de Dios alrededor tuyo. Y cuando no puedas verlas, como pasa muchas veces, confía que Él está obrando. Confía que El está planeando… preparando… orquestando. Él está entretejiendo Su gran plan… y tú eres parte de él.

Increíble que esta chica, Ester, que pertenecía a un pueblo cautivo, pudiera convertirse, de repente, en la reina del imperio más grande que el mundo había conocido.

Para nosotras, las cristianas, es emocionante saber que nuestra vida en esta tierra es un tiempo de entrenamiento para reinar con Jesús para siempre. Jesús, el Rey de reyes, ha encontrado a Su reina. ¡Esa reina es Su iglesia… esa reina eres tú… y yo! El pondrá la corona real sombre nuestra cabeza.

Efesios 5:27 dice, “Para presentársela a sí mismo como una iglesia radiante, sin mancha ni arruga ni ninguna otra imperfección, sino santa e intachable.”

Y lo adoraremos, y diremos juntamente con todos los santos en Apocalipsis 4:11, “Señor, digno eres de recibir la gloria y la honra y el poder; porque tú creaste todas las cosas, y por tu voluntad existen y fueron creadas.”

Y YA PARA TERMINAR…

¿Qué es lo que este libro le dice a la mujer de hoy? Todas queremos ser la Ester de nuestra era moderna. Sin embargo, sus cualidades parecen casi inalcanzables.

Tú, como mujer, tienes tus propias presiones, tus propias dificultades, y tus propias circunstancias, pero Dios te ofrece la forma de manejarlas, para que te puedas convertir en Su persona especial. La pregunta es… ¿Cómo?

Primero . ¡PIDE! Pídele a Dios que cultive tu caráctertu ser interior. Santiago 4:2 dice, “No obtienes lo que deseas, porque no pides.” Pídele a Dios que te de un descontento por lo superficial, y un deseo más profundo, por lo espiritual. Recibe humildemente tanto Su fortaleza como Su reprobación. Busca Su consejo para crecer en las virtudes que careces.

Pídele a Dios que te de esa clase de autenticidad… para que pongas más énfasis en lo que está sucediendo en tu corazón, y menos énfasis en lo externo, lo superficial, y lo temporal.

Y Segundo . CONFIA. Confía en Dios. Confía que Ėl está en control de las circunstancias que te rodean – circunstancias, que capaz, estás usando como excusa para no ser la mujer que deberías ser. No esperes a que tus circunstancias sean perfectas. ¡Nunca lo serán!

¡Acuérdate de Ester! En medio de esta competencia, rodeada de mujeres sensuales, superficiales y codiciosas, Ester permanece sola… digna… fuerte... valiente. Y lo asombroso es que Dios hace que otros la miren con buenos ojos.

¡PIDELE A DIOS! ¡CONFIA EN DIOS! Nosotras dependemos completamente de El para obtener vida eterna, para ser perdonadas, para tener seguridad, para tener un carácter virtuoso.

Es la obra de Dios en nuestra vida, que hace que Dios nos use, aún en los harems de la vida, para influir en la vida de otros… para modelar gracia, belleza, dignidad y elegancia. Y como Ester, tú también te puedes convertir en la “Mujer del Momento.”

OREMOSLE AL SEÑOR

Padre, queremos ser como Ester. Queremos ser mujeres piadosas, sinceras, y auténticas. Queremos ser mujeres conforme a tu corazón. Al igual que Ester, queremos servirte adonde nos pongas. ¡Que nuestra vida haga impacto en la vida de otros!

Danos la valentía y la dignidad que Ester nos modela en este libro para hacer lo que Tú nos has llamado a hacer… aun cuando tengamos que enfrentarnos solas a situaciones difíciles. Gracias por tu providencia divina, y por dirigir nuestros pasos en esta vida. En el nombre de Jesús. Amén


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© Fotografía por Nancy Galligan

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