Estudios Bíblicos en Texto

EVA – LA PRIMERA MUJER

GENESIS 2:18

Eva fue la primera mujer de la creación. En realidad, Eva fue la primera en muchas cosas. Fue la primera mujer que camin ó por esta tierra.

Eva vivía en un lugar extraordinario, en un jardín plantado por las propias manos de Dios. Dios no dijo, “Que haya jardín.” Y así fue. El mismo lo plantó. Era bellísimo… daba una variedad de alimentos deliciosos. No había mala hierba.

No había lluvia ni mal tiempo en el paraíso, solo una suave llovizna que regaba el jardín todas las noches, manteniéndolo húmedo y frondoso. Sus alrededores naturales eran perfectos.

Físicamente Eva ha sido la mujer más bella que ha existido. Ella no tenía competencia.

A través de los siglos ha habido mujeres conocidas por su belleza… de cara y de cuerpo, pero Eva siempre las ha superado.

Creada por un Dios perfecto, Eva reflejaba la perfección divina. La suya no era una belleza artificial. Ella no necesitaba maquillaje, ni tintes para el pelo. ¡Su cara, sus facciones, su cuerpo… eran preciosos! – Ella era la culminación del sueño de toda mujer al mirarse al espejo.

En el Jardín del Edén, no había muerte, ni envejecimiento, ni arrugas, ni comidas engordadoras, ni problemas ambientales. Cuando Dios la crea, Eva aparece como una mujer completa y perfecta. Nunca fue niña, ni hija, ni adolescente. Realmente, la primera mujer que nació en este mundo, no fue Eva, sino la primera hija de Eva. Porque Eva no nació. Fue creada DE Adán.

Personalmente Eva era extraordinaria. Era imposible que se equivocara escogiendo marido. Adán era el hombre perfecto para ella, ¡PORQUE NO HABIA OTRO HOMBRE! ¿Se imaginan como simplificaría eso las cosas?

Eva NO tenía pasado. Nunca había tomado malas decisiones. No tenía padres, ni suegros, ni hermanos, ni antiguos enamorados, que pudieran acusarla de nada. No tenía experiencias de la vida. No había tenido una niñez difícil. No había pasado por la pubertad. Fue creada por las manos de Dios como una mujer perfecta…

También Eva era extraordinaria espiritualmente porque su relación con Dios era perfecta.

Así que en resumidas cuentas, Eva era una mujer extraordinaria. Lo tenía todo físicamente; lo tenía todo ambientalmente; lo tenía todo personalmente, y lo tenía todo espiritualmente. Y asombrosamente, “teniéndolo todo” no era suficiente para ella.

La razón por la cual no era suficiente es porque ella era muy parecida a ti y a mí. Y nosotras somos muy parecidas a ella. Muchas veces es la voz de descontento que habla en nuestros corazones e interrumpe la belleza y la simplicidad de la Palabra de Dios en nuestras vidas.

PAUSA

Eva fue la primera mujer llamada esposa. Hecha del hombre, ella se convierte en su compañera. Dios ve, que a pesar de que Adán era de una inocencia perfecta, no era bueno que estuviera solo.

Era bueno que tuviera esposa, una ayuda, tanto en lo espiritual, como en lo intelectual, en lo físico y en lo social. El necesitaba a alguien con quien compartir su vida, alguien a quien querer, alguien con quien tener hijos, ya que el mandato que Dios era de multiplicarse y llenar la tierra.

PAUSA

Eva también fue la primera y UNICA mujer que nació SIN pecado. Siendo la primera mujer, Eva no había heredado pecado. Como vino de la mano de Dios, ella tuvo la ventaja que ninguna otra mujer ha tenido – ella era pura y santa, y llevaba la “imagen divina de Dios” intacta.

A pesar de haber sido creada sin pecado, Eva se convierte en la primera pecadora del mundo, pasándole el pecado a toda su Descendencia.

El título de esta enseñanza es, “Paraíso Perdido.” Y nos vamos a concentrar en cuatro puntos, (1) La Primera Boda, (2) El Primer Pecado, (3) El Primer Juicio, y por último, (4) La Primera Sentencia.

El primer problema que vemos en el paraíso es la soledad del hombre. Durante seis días consecutivos, Dios había creado la luz, los cielos, la tierra y el mar; las estrellas y los planetas, los animales, y todos los seres vivientes, incluyendo la creación máxima de Dios, el hombre.

Y Dios dijo que todo ERA bueno. Pero había algo que NO ERA bueno: El hombre no tenía compañera. Así que Dios crea a la compañera perfecta para Adán. Eva sería su media naranja. Lo completaría en todo.

ASI QUE COMENCEMOS CON NUESTRO PRIMER PUNTO…

I. La Primera Boda (Génesis 2:18-25)

18 Luego Dios el SEÑOR dijo: No es bueno que el hombre esté solo. Voy a hacerle una ayuda adecuada.»

Antes de que Adán se diera cuenta que estaba incompleto, sin esposa, Dios ya había anticipado su necesidad. La esposa de Adán, estuvo en la mente de Dios, mucho antes de que ella estuviera en los brazos de Adán.

El matrimonio fue ordenado por Dios. Fue idea suya. Y El sabe exactamente lo que tu corazón necesita. El plan de Dios para nosotras lo vemos claramente en Romanos 12:2, que dice “la voluntad de Dios es buena, agradable y perfecta.” ¡Dios sabe exactamente la clase de esposo que necesitas!

19 Entonces Dios el SEÑOR formó de la tierra toda ave del cielo y todo animal del campo, y se los llevó al hombre para ver qué nombre les pondría. El hombre les puso nombre a todos los seres vivos, y con ese nombre se les conoce.

20 Así el hombre fue poniéndoles nombre a todos los animales domésticos, a todas las aves del cielo y a todos los animales del campo. Sin embargo, no se encontró entre ellos la ayuda adecuada para el hombre.

Dios comienza a darle a Adán el deseo de casarse. ¿Se daría cuenta Adán, que cada especie de animal tenía compañera, pero que no había compañera para él? Estoy segura que Adán deseaba, en lo más profundo de su ser, encontrar a alguien que fuera como él.

¿Qué deseos profundos tienes en estos momentos? ¿Quieres un compañero? ¿Alguien que te quiera, que te entienda, que piense en ti… que quiera compartir su vida contigo? Dios dice en el Salmo 37:4, “Deléitate en el Señor, y él te concederá los deseos de tu corazón.”

Cuando vives para Dios, El te da los deseos de tu corazón, porque esos deseos vienen de El. Dios puso el deseo de tener una esposa en el corazón de Adán, y luego, le dio el deseo de su corazón.

21 Entonces Dios el SEÑOR hizo que el hombre cayera en un sueño profundo y, mientras éste dormía, le sacó una costilla y le cerró la herida. 22 De la costilla que le había quitado al hombre, Dios el SEÑOR hizo una mujer y se la presentó al hombre.

La razón principal, por la cual Dios crea a la mujer, no era para tener hijos, ni para dar satisfacción sexual, ni para ocuparse de la casa, sino para la felicidad mutua del hombre y la mujer.

Y como Padre de la novia, Dios trae a Eva y se la entrega a Adán. Ya me imagino el brillo en los ojos de Dios, Su mirada pícara, cuando despierta a Adán para darle su gran regalo. Adán no lo podía creer: (silbido) “¡Uy, Dios mío! ¡Es preciosa! ¿Es toda mía?” Y dice emocionadísimo en el versículo 23…

23 “Ésta sí es hueso de mis huesos y carne de mi carne. Se llamará "mujer"

porque del hombre fue sacada.” ¡Me imagino que ese debe de haber sido el lenguaje más romántico de la época!

Pero el hecho de que Eva fuera creada DESPUES que Adán, o que fuera su compañera y ayudante, no significaba que ella era inferior. Como su compañera, ella era su igual.

Dominio sobre todas las cosas les fue dado, tanto al hombre como a la mujer. La mujer no era inferior al hombre; ni el hombre superior a ella.

El Nuevo Testamento reafirma este principio de la igualdad, cuando 1 de Pedro 3:7 dice que los hombres y mujeres, “ambos son herederos de la gracia de la vida.” Y el apóstol Pablo, reitera lo mismo en Gálatas 3:28, “Ya no hay judío ni griego, esclavo ni libre, hombre ni mujer, sino que todos ustedes son UNO SOLO en Cristo Jesús.”

Dios, en Su sabiduría, crea al hombre y a la mujer iguales ante El, y esa igualdad es reflejada en la relación matrimonial. Esposos y esposas se deben respeto y apreciación mutua, como socios iguales que son.

►Sin embargo, el hecho de que hombres y mujeres sean iguales, no significa que son idénticos. Dios los creó hombre y mujer. Aunque hay igualdad, también hay diferencias entre ambos.

Eva era distinta a Adán, y Adán era distinto a Eva. Pero las diferencias se complementaban. Como tenían diferencias físicas y emocionales, Eva suplía lo que Adán no tenía, y Adán suplía lo que Eva no tenía.

Me encanta lo que Mateo Henry dice: Que si el hombre es la cabeza, la mujer es la corona, una corona para su esposo. Que la mujer fue hecha de una costilla del costado de Adán. No de la cabeza, para que no reinara sobre él, ni de los pies, para que no lo pisoteara, pero de su costado para ser igual que él, debajo de su brazo para ser protegida por él, y cerca de su corazón, para ser amada por él.”

24 Por eso el hombre deja a su padre y a su madre, y se une a su mujer, y los dos se funden en un solo ser.

Desde el principio Dios creó el matrimonio, y como todo lo que Dios creó, era bueno. El matrimonio fue creado para ser la relación humana más íntima y completa que hay. El vínculo matrimonial se puede mantener fuerte cuando seguimos los tres principios de este versículo: (1) Dejan, (2) Se Unen, (3) Serán uno.

No importa que si has estado casada por cinco meses o 50 años, estos tres principios son los cimientos para edificar un buen matrimonio cristiano… fuerte, saludable y amoroso. Este modelo de matrimonio es el que tenemos que pasar a la próxima generación. Es una bendición para nuestros hijos y nietos, poder contemplar un buen matrimonio.

Piensa en tu matrimonio… y fíjate si estás viviendo estos tres principios. (1) Dejan.

Dejar a tus padres fue la parte fácil cuando te casaste, pero eso no es todo lo que tenías que dejar. A través de los años, dejar incluye realinear tus prioridades… ya no se trata de todo lo que tú quisieras para ti, sino lo que es mejor para ambos.

Significa quedarte en la relación aún durante los momentos difíciles, siendo fiel y poniendo tu matrimonio primero. (2) Se Unen significa que ustedes serán los mejores amigos y compañeros, tomando decisiones que los unan, no que los separen. (3) Serán Uno significa que tú y tu esposo serán amantes para toda la vida.

Dios creó las relaciones sexuales, y es El, el que ha puesto esa pasión profunda dentro de nuestros corazones para querernos físicamente, como marido y mujer. ►Piensa en tu propio matrimonio como modelo para tus hijos.

¿Qué tendrías que dejar para que la relación con tu esposo sea tu primera prioridad? ¿Qué pasos necesitarías tomar para que puedan ser ustedes los mejores amigos y compañeros? ¿Del 1 al 10, siendo el 10 lo más alto, ¿Cómo calificarías tu vida amorosa?

¿Ven tus hijos y tus nietos que ustedes son tiernos, juguetones y amorosos el uno con el otro? ¿Dirían al verlos, “Me encantaría tener un matrimonio como el de mis papás, o el de mis abuelos?

25 En ese tiempo el hombre y la mujer estaban desnudos, pero ninguno de los dos sentía vergüenza.

Lo que Dios siempre quiso fue castidad y pureza moral. Desde el principio hasta el final, Dios ha demandado pureza en la relación entre sexos. Solo dentro del matrimonio se pueden satisfacer, legítimamente, los deseos sexuales.

En la obra de teatro “Camelot”… acerca del Rey Arturo y sus Caballeros de la Mesa Redonda, hay una parte en que el Rey Arturo, ya anciano, cantaba de las glorias, del que fuera, el perfecto Camelot. “Era el paraíso,” decía él, “el lugar perfecto,”

Pero Camelot se malogró por el adulterio de Ginebra y Lancelot, y por la guerra civil que siguió… que terminó destruyendo el reino. Y mientras el triste monarca cantaba de esa época, YA Camelot era SOLO un recuerdo.

PAUSA

Así que… Acabamos de presenciar la primera boda de esta tierra, descrita por la Biblia. Se llevó a cabo en el paraíso. Fue planeada por Dios. Y personificaba los ideales más altos y santos… ideales para el noviazgo y el matrimonio. Y si estos ideales nos parecen muy altos, eso nos demuestra cuán lejos nos hemos perdido del huerto de Adán.

II. El Primer Pecado (Génesis 3:1-7)

1 “La serpiente era más astuta que todos los animales del campo que Dios el SEÑOR había hecho, así que le preguntó a la mujer:—¿Es verdad que Dios les dijo que no comieran de ningún árbol del jardín?

2 —Podemos comer del fruto de todos los árboles —respondió la mujer—. 3 Pero, en cuanto al fruto del árbol que está en medio del jardín, Dios nos ha dicho: "No coman de ese árbol, ni lo toquen; de lo contrario, morirán."

Eva fue la primera mujer tentada por Satanás. Considera la escena. La Biblia dice que el árbol estaba en medio del huerto. El pecado siempre está disponible en medio de nuestras vidas.

Y a pesar de que Eva tenía todo lo que necesitaba, estaba descontenta, y comienza hacer lo que tú y yo nunca debemos de hacer – a conversar con el Enemigo, que se le aparece como una bella serpiente.

No creo que ella lo buscara. Su caída comienza inocentemente con una conversación. Cuántas veces en mi vida los problemas han comenzado por mi boca – con una conversación que NUNCA debí haber tenido, o con palabras que nunca debí de haber dicho.

¿Qué es el pecado? Lo podemos definir de esta manera: “Que el hombre no es tan MALO como pudiera ser, pero no es tan BUENO como debiera ser.” Y en griego, la definición del pecado habla de un arquero que lanza la flecha, pero no de la al blanco. El pecado es romper la ley moral de Dios, y por lo tanto, no atener Su estándar de perfección. ¡No darle al blanco!

4 Pero la serpiente le dijo a la mujer: ¡No es cierto, no van a morir! 5 Dios sabe muy bien que, cuando coman de ese árbol, se les abrirán los ojos y llegarán a ser como Dios, conocedores del bien y del mal.

6 La mujer vio que el fruto del árbol era bueno para comer, y que tenía buen aspecto y era deseable para adquirir sabiduría, así que tomó de su fruto y comió. Luego le dio a su esposo, y también él comió.

Me pregunto ¿por qué pondría Dios un árbol prohibido en el jardín? ¿Por qué permitiría que Satanás tentara a Eva? ¿No hubiera sido mejor que NO pusiese ese árbol ahí, para que no hubiera la oportunidad de tentación?

¿Pero cómo podría saber Dios si tú realmente lo amas, si no te da la oportunidad de escoger? ¿Cómo podría saber Dios, si realmente, lo obedecerías, si no te deja escoger nada? Es por eso que nos ha dado libre albedrío.

La mujer fue hecha a la imagen de Dios, autónoma, pero tenía que haber algo que escoger. Por eso Dios pone el árbol en el huerto. Tenía que ser atractivo y deseable, si no, no hubiera sido a una verdadera ELECCION.

Si la fruta fuera fea, amarga, ácida, o hasta podrida, toda la tentación del mundo, no te haría comerla. Así que tenía que ser agradable a la vista; tenía que ser deliciosa, y también tenía que estimular el orgullo. “Eva, vas a ser tan sabia como Dios,” le dice Satanás.”

1 de Juan 2:16 dice: “Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo.”

Los “deseos de la carne” significaba que el árbol era bueno para comer. Los “deseos de los ojos” significaba que la fruta era agradable a la vista; y la “vanagloria de la vida” significaba que el árbol era codiciable para alcanzar sabiduría.” Estimularía el orgullo… la soberbia…

¿Pero qué es lo que la fruta simboliza? Que a pesar de que el hombre y la mujer tenían máxima libertad y dominio sobre la tierra, ellos eran seres vivientes DE DIOS, y gozaban de esa libertad y dominio, como resultado del don de Dios. Era para recordarles de que ellos no eran Dios, pero que eran responsables ante El.

Noten los pasos que llevan a la humanidad a pecar. Lo primero que Satanás hace es sembrar la “duda” acerca de la Palabra de Dios: ¿Conque Dios les ha dicho? Luego Satanás cambia la historia, diciendo que Adán y Eva no podían comer de ningún árbol.Eva lo corrige, “No, solo de un árbol no podemos comer.” Pero también añade, “Tampoco podemos tocar la fruta.”

Dios no había dicho nada de no tocar la fruta. Eva añadió algo que Dios no había dicho. Y Dios dice en la Biblia que no debemos ni quitar ni aumentar nada a Su Palabra.

Luego Satanás contradice a Dios, en cuanto a la muerte, que inevitablemente vendría, si ellos desobedecían. “No es cierto,” le dice Satanás. “No morirán.” Entonces Eva decide actuar independientemente de Adán, que era su cabeza. Ella debía haber consultado con él, en vez de usurpar su autoridad. “Ella coge la fruta prohibida, y se la come.”

Ahí está la explicación a todas las enfermedades que existen hoy en día… a las penas, el sufrimiento, el miedo, la culpabilidad, y la muerte que han plagado a la humanidad desde ese momento. También, Satanás la hace dudar de la bondad de Dios. Le da a entender de que Dios era estricto, amarrete, y egoísta, y que no quería compartir con ella Sus conocimientos del bien y el mal.

Satanás hace que Eva se olvidara de todo lo bueno que Dios le había dado, y que se enfocara en lo que no podía tener. Nosotros también nos metemos en problemas, cuando NOS enfocamos en las pocas cosas que NO TENEMOS, en vez de enfocarnos en la cantidad de cosas que SI tenemos.

La próxima vez que te sientas descontenta, por lo que no puedes tener, comienza a contar tus bendiciones… mira todo lo que Dios te ha dado, y dale gracias por ellas. La Biblia nos dice que debemos ser agradecidas.

6 Luego le dio a su esposo, y también él comió.

¿Pero, Adán, donde andabas, hombre? Es increíble pensar que Adán había estado ahí todo ese tiempo, sabiendo perfectamente lo que estaba pasando, y no había hecho nada al respecto.

No interviene, no la protege… advirtiéndole que él sabía la Palabra de Dios, porque la había recibido directamente de Dios. Eva la sabía de segunda mano... por Adán. Por eso es tan importante leer la Biblia por ti misma. Para saber exactamente lo que Dios quiere para ti.

La Biblia debiera ser nuestro pan de cada día, no el pastel para ocasiones especiales – no solo para momentos de necesidad.

Eva fue engañada, pero Adán, ¡NO! El no dudó de la palabra de Dios. Pero él andaba tan embobado con la belleza de su mujer, que deliberadamente peca, prefiriendo estar del lado de su esposa, que del de Dios.► Así que Adán coge la fruta, y también se la come.

Alguien dijo un vez, “La ruina de esta tierra y el millón de billones de tumbas atestiguan QUE LO QUE DIOS DICE ES VERDAD, y que Satanás es un mentiroso.

7 En ese momento se les abrieron los ojos, y tomaron conciencia de su desnudez. Por eso, para cubrirse entretejieron hojas de higuera.

¿Han notado como un chiquito puede entrar corriendo… “desnudo”… a una sala llena de gente, ¿y no tener vergüenza? El no sabe que está desnudo. Así mismo Adán y Eva, en su inocencia, no tenían vergüenza.

Pero después de que Adán y Eva pecar, viene la vergüenza y la incomodidad, creando barreras entre ellos, y con Dios. Ž El ideal es que no hayan barreras entre esposo y esposa… que NO tengan vergüenza de exhibirse el uno ante el otro, o ante Dios.

Y como Adán y Eva, nosotros también nos ponemos hojas de higuera porque hay partes de nuestras vidas que no queremos que nuestros esposos sepan, o que sepa Dios. Entonces nos escondemos, así como Adán y Eva, se escondieron de Dios.

En el matrimonio, la falta de intimidad espiritual, emocional e intelectual, suceden generalmente, antes de que la intimidad física se deteriore. De la misma forma, cuando le ocultamos a Dios nuestros pensamientos más secretos, rompemos la comunicación con El.

La serpiente nunca le menciona a Eva las consecuencias del pecado. Y tampoco te lo menciona a ti. No te menciona el trauma psicológico de un aborto. No te menciona la sensación de suciedad que tendrías al sentirte “usada” por tu enamorado, cuando te acostaste con él, hecho que tal vez, todavía te obsesiona, a pesar de tantos años de casada.

No te menciona el miedo que tendrías cada vez que sonara el teléfono, o que recibieras una carta del gobierno porque sabes que has mentido en tus impuestos. No te menciona la sed insaciable por un trago más – una sed, por la cual venderías hasta a tus hijos, por saciarla.

Satanás le había dicho a Eva que sus ojos se abrirían y que ella sería como Dios, sabiendo el bien y el mal. En un sentido, él tenía razón. Los ojos de Eva se abrieron, pero de una manera grotesca.

SABIA LO BUENO, pero también sabía que estaba separada de él. SABIA LO MALO, pero ahora estaba saturada de él. Ella sabía lo bueno y lo malo, pero no de la manera que Dios hubiera querido – NO POR PROPIA EXPERIENCIA. ¡Y ELLA ESTABA TAN AVERGONZADA!

Esta es la primera consecuencia del pecado. ¡La vergüenza! La vergüenza de Eva debe de haber sido horrible, porque ella podía ver su culpa en los ojos de su esposo. Estaba ahí parada, sabiendo que era ella, la que le había ofrecido la fruta, y ahora él, la veía en todo su pecado y en toda su culpa.

¡Noten la influencia que tuvo Eva sobre Adán! ¡Lo influenció para mal! ¡Ella lo trajo abajo! ¡Lo perjudicó! ¡Y todas nosotras estamos pagando los efectos de su pecado!

La vergüenza de Adán debe de haber sido peor, porque como su esposo, él debía de haberla protegido. El estaba ahí parado como un tonto mientras Eva conversaba con la serpiente. ¿Dónde estaba su liderazgo, para decirle ¡NO al pecado! cuando ella no podía?

7b “Por eso, para cubrirse entretejieron hojas de higuera.

Proverbios 28:13 dice, “El que encubre sus pecados no prosperará.” De pensar que tenían que comparecer ante Dios, en todo su pecado, los hace salir corriendo para taparse. Y las hojas de higuera, que escogieron, eran totalmente inadecuadas. Dios podía ver a través de ellas.

¿Qué hojas de higuera te has puesto para cubrir tu pecado y tu vergüenza ante Dios? ¿Hojas de higuera de buenas obras? ¿De religiosidad? ¿De ir a la iglesia? ¿De moralidad? No hay hojas de higuera, lo suficientemente gruesas o lo suficientemente grandes, para esconder nuestro pecado y nuestra vergüenza ante Dios.

¿Te estás escondiendo de Dios? ¿Has dejado de orar y de leer tu Biblia? ¿Has dejado de ir a la iglesia?

Dios rechaza la ropa que los primeros pecadores de la tierra se ponen, porque representaban sus propios esfuerzos. Más adelante veremos como Dios los viste con ropa de pieles.

Así que, después de ver la Primera Boda, y el Primer Pecado, prepárense para entrar a la corte… donde empezará el interrogatorio del Juez. El Primer Juicio estaba por comenzar.

III. El Primer Juicio (Génesis 3:8-13)

8 Cuando el día comenzó a refrescar, oyeron el hombre y la mujer que Dios andaba recorriendo el jardín; entonces corrieron a esconderse entre los árboles, para que Dios no los viera. 9 Pero Dios el SEÑOR llamó al hombre y le dijo:

¿Dónde estás? 10 El hombre contestó: Escuché que andabas por el jardín, y tuve miedo porque estoy desnudo. Por eso me escondí. 11¿Y quién te ha dicho que estás desnudo? —le preguntó Dios—. ¿Acaso has comido del fruto del árbol que yo te prohibí comer?

Me imagino que hasta este punto, cada vez que Dios venía al huerto, Adán y Eva salían corriendo a encontrarse con El, como chiquillos felices de saludar a su Papá después de un día de trabajo. ¡La relación entre ellos y Dios era linda! Su alegría más grande era de conversar con El,

De contarle los acontecimientos del día, de escucharlo, de aprender de El… simplemente de estar con El. Pero cuando albergaron en sus corazones, pecado sin confesar, la llegada de Dios debe de haber sido aterradora. Solo de pensar en Su presencia, debe de haber sido aterrador. Lo que Adán y Eva no tomaron en cuenta, es que Dios los amaba a pesar de su pecado.

Mucha gente tiene un concepto equivocado de Dios. Cuando escuchan que Dios llama a Adán, ¿Dónde estás? Ellos solo oyen la voz de un policía que los va arrestar. ►Pero yo creo que si hubiésemos podido escuchar la voz de Dios, hubiésemos escuchado un sollozo, el lamento del corazón de un Padre destrozado, cuyo hijo, se acababa de destruir. ¿Adán, dónde estás?

Esta pregunta prueba dos cosas. Que el hombre está perdido, y que Dios vino a buscarlo. Dios toma la iniciativa en la salvación, demostrando Su amor – el amor, que hizo Satanás, que Eva dudara.

12 Él respondió: La mujer que me diste por compañera me dio de ese fruto, y yo lo comí.

13 Entonces Dios el SEÑOR le preguntó a la mujer: ¿Qué es lo que has hecho? La serpiente me engañó, y comí —contestó ella.

¿Han notado como se echan la culpa? Adán, en vez de confesar su pecado, le dice a Dios “La mujer que “TU” me diste, ella me hizo comer.” Adán, no solo le echa la culpa a Eva, si no que indirectamente le estaba echando la culpa a Dios. por haberle dado esa esposa. Luego Eva dice, “¡Es la serpiente, la que me engañó!” ¿Y a quien le podía echar la culpa la serpiente?

Y así como Adán y Eva racionalizaron su culpa, nuestra sociedad se ha vuelto una sociedad de víctimas. Le echan la culpa a quien puedan para justificar su mal comportamiento.

Le echan la culpa a la pobreza, a la falta de educación, a la presiones del trabajo, al gobierno, a las corporaciones, a sus padres, hermanos, al esposo, al jefe, a los compañeros de trabajo, al clima… a cualquiera, menos a si mismos.

¡La realidad de las cosas es que, hacemos lo que hacemos, porque queremos! ¡No nos importa si ofendemos a Dios! ¡Nos importa más “ el qué dirán,” que lo que dice Dios. Pero al final de cuentas, algún día compareceremos ante Dios, ¡no ante nadie más!

Y FINALMENTE… DESPUES DEL JUICIO, LLEGA EL GRAN MOMENTO DE LA SENTENCIA…

IV. La Primera Sentencia (Génesis 3:14-21)

Adán y Eva aprendieron, por propia experiencia, que como Dios es santo y odia el pecado, tenía que castigar a los pecadores. Así que Dios, el Juez, dicta sentencia, primero a la serpiente, después a Eva, y por último a Adán.

¡Debe haber sido una escena increíble! Adán y Eva encogidos de miedo. La serpiente enrollada como una rosca. ►Y el Creador, mirándolos con infinita ternura, con el dolor reflejado en Su rostro, con un amor que lo llevaría hasta la Cruz… a morir para poder perdonarlos.

La Biblia dice que no hay perdón sin derramamiento de sangre.” ¡Así de en serio se toma Dios el pecado!

14 Dios el SEÑOR dijo entonces a la serpiente: «Por causa de lo que has hecho,

¡maldita serás entre todos los animales, tanto domésticos como salvajes! Te arrastrarás sobre tu vientre, y comerás polvo todos los días de tu vida.

15 Pondré enemistad entre tú y la mujer, y entre tu simiente y la de ella; su simiente te aplastará la cabeza, pero tú le morderás el talón.»

Dios le dice a Satanás que habría hostilidad, entre la descendencia de ella y la del él. La descendencia de Eva representa a todos aquellos que le pertenecen a Dios. La descendencia de Satanás representa a todos aquellos que están en contra de Dios.

Esta profecía se ha cumplido, a través de la historia, por los ataques constantes contra los judíos, que son el pueblo escogido de Dios, y por la persecución de los cristianos, que son la Novia de Cristo.

Tal vez, la parte más impresionante de esta profecía es que dice que el Mesías, EL Redentor del Mundo, nacería de una virgen. Este versículo habla de la “simiente de ella.” Pero la mujer no tiene simiente, sino óvulo.

Isaías 7:14 también confirma esta profecía, “He aquí que la virgen concebirá, y dará a luz un hijo, y llamará su nombre Emanuel,” que significa Dios con nosotros. Satanás heriría el talón de Cristo en la Cruz, pero Su muerte sería temporal. Al tercer día resucitaría de entre los muertos, y aplastaría la cabeza del Diablo, destruyendo su poder para siempre.

16 A la mujer le dijo: Multiplicaré tus dolores en el parto, y darás a luz a tus hijos con dolor. Desearás a tu marido, y él te dominará.

Y es aquí donde comienza la batalla de los sexos. ¡Es aquí que comienza el machismo y el feminismo! Como resultado de la caída, el hombre ya no gobierna su casa fácilmente. El tiene que luchar por su liderazgo. El pecado ha corrompido, tanto la sumisión voluntaria de la esposa, como el liderazgo cariñoso del esposo.

El deseo de la mujer es de controlar a su marido (de usurpar su mando divinamente dado), y el de él, el de mandonear a su mujer… La ley del amor, fundada en el paraíso, ha sido reemplazada por la lucha, la tiranía y la dominación.

¿Así que cual es la solución a todo esto? La solución es de transformar las actitudes y aspiraciones del hombre y la mujer, por medio del Espíritu Santo. Y como dice el apóstol Pablo en Efesios… para que las esposas puedan someterse a sus esposos, COMO SI SE SOMETIERAN AL SEÑOR.

Y que los esposos puedan amar a sus esposas, como Jesucristo amó a la iglesia y dio Su vida por ella. ¡Es así como nos deben de amar nuestros esposos!

Hay un cuento, de lo más simpático, que dice que Eva se ponía tan celosa de Adán, que cuando él llegaba a la casa por la noche, ella le contaba las costillas.

17 Al hombre le dijo: «Por cuanto le hiciste caso a tu mujer, y comiste del árbol del que te prohibí comer, ¡maldita será la tierra por tu culpa! Con penosos trabajos comerás de ella

todos los días de tu vida.

18 La tierra te producirá cardos y espinas, y comerás hierbas silvestres. 19 Te ganarás el pan con el sudor de tu frente, hasta que vuelvas a la misma tierra de la cual fuiste sacado. Porque polvo eres, y al polvo volverás.

Así que ahora, Dios se voltea y mira Adán. Al contrario de Eva, ¡Adán sabía la verdad! Y Dios lo hace responsable por su desobediencia a la verdad de Su Palabra.

Hasta este momento, el trabajo de Adán había sido una alegría para él… mientras Dios le enseñaba personalmente a cultivar la tierra. Cada reto, al que se enfrentaba, era una oportunidad fantástica, que siempre terminaba en éxito. Ahora, mientras viviera, tendría resistencia.

Su vida estaría llena de problemas y sudores, frustraciones y fracasos, desilusiones y depresiones. Las consecuencias del pecado de Adán las podemos ver claramente en nuestro propio trabajo. Nada nos viene fácil. ¡Hay que sudarla!

21 Dios el SEÑOR hizo ropa de pieles para el hombre y su mujer, y los vistió.

Para que Adán y Eva se pudieran vestir con pieles de animales, animales inocentes tenían que morir.

De la misma forma, para que nosotras nos podamos vestir con la justicia de Cristo, que es lo que las pieles simbolizan, Jesús tenía que morir. Fue necesario que el Inocente, el Hijo de Dios, tuviera que morir para que los culpables, como nosotras, pudiéramos vivir.

OREMOSLE AL SEÑOR

Padre, cada vez que leemos la historia de Eva nos hace recordar de cuanto nos amas… la paciencia que tienes para con nosotras, y de tu poder extraordinario. Eva lo tenía todo, y aun así, no estaba contenta. Y ella y Adán lo perdieron todo por desobedecer tu Palabra e ir detrás de lo prohibido. ¡Nosotras somos tan parecidas a ella! Señor, ayúdanos a resistir la tentación. Ayúdanos a tener contentamiento. Y a ser agradecidas por todas las bendiciones que nos das.

Padre, Tú te tomas el pecado tan en serio… que mandaste a tu único Hijo Jesucristo a esta tierra a morir en nuestro lugar. No hay otra solución al problema del pecado. Solo Cristo, y El crucificado. ¡No hay salvación sin Jesús!

Perdónanos, Señor, ya no queremos pecar más. Transfórmanos a la imagen de Jesucristo. Queremos vivir para ti en el poder de tu Espíritu Santo. Queremos ser puras y reflejar tu pureza. En el nombre de Jesús. Amén

EMPECEMOS EN ORACION

Padre, hoy venimos a ti con el deseo de escuchar tu voz. Señor, queremos poner de lado todas las preocupaciones y problemas del día, de la semana, y enfocarnos solamente en ti. Tú tienes algo importante que decirnos, y queremos darte toda nuestra atención. Te la mereces Señor. Háblanos, tus siervas te escuchan. En el nombre de Jesús, Amén


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© Fotografía por Nancy Galligan

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